8.7.11

Si te tuviera...


Buscó sus labios de manzana con desesperación bajo la tenue luz mercurial que alumbraba la solitaria calle donde vivía.
Quería bebersela entera, saborear con cada mordida el dulce néctar de su saliva; ella era como una fruta madura, de esas que venden los señores en la calle en el verano, con chilito y limón, de esas que se te antojan tanto que hasta la baba se te cae, pero que comerlas es un riesgo casi mortal para la salud; ese era el efecto que esa mujer tenía en el, lo hacia babear, pero sabia que de arriesgarse a probarla le daría una tremenda infección en el corazón que moriría dolorido y abandonado en su cama.
Aún así se atrevió y la beso, en toda la boca, con todos los dientes...y sabia delicioso.
Quiso mas, como niño tragón, quiso tenerla rendida en sus brazos, tomarla, poseerla hasta saciar el antojo de fruta fresca y madura que traía desde que la vio por vez primera.
La arrincono, subiéndole el vestido despacio, palpando su sexo sedoso, ansioso, húmedo.
La despojo de sus bragas, con un tirón que casi rayo en lo salvaje, tratando de contenerse, pero no podía, por dios que no podía...
Sintió un beso tierno en la mejilla, que lo despertó de su alucine lujurioso, ella le saludaba, esperando que le abriera la puerta del auto...
El solo atinó a decir: Si te tuviera....si tan solo te tuviera...

5.7.11

Carta Abierta



Querido sujeto:
El día de hoy quiero aclarar varios puntos que no me parecen correctos dentro de esta "relación de ensueño"
Primero, es necesario que sepas que no soy un trofeo, no, aunque lo pongas en duda, soy un ser humano, que siente, que respira, que vibra; quisiera me trataras con el mismo respeto con el que tratas a tu madre, que no se te olvide que todos venimos de una mujer.
Segundo, yo tengo los mismo derechos que tu, de votar, de vivir, de trabajar, de amar, de desear, yo tengo el mismo divino derecho de sentir el deseo de compartir mi cama de vez en cuando, sin que me juzgues y me tomes por puta, no lo soy, en todo caso, si yo soy una puta, entonces tu que serás?
Tercero, no soy perfecta sabes, no tengo el cuerpazo de modelo esquelética que los enloquece a muchos, tengo las marcas que dejo la maternidad en mi cuerpo, las marcas que han dejado los años, la risa, el buen vino y el buen sexo. No esperes que a mis treinta y tantos aun tenga la firmeza que tenia a los veinte, es imposible, a menos claro que recurra a miles de cirugías estéticas para quedar completamente insensible y no sentir tus caricias en mi piel, no poderme mover, ni amamantar a los hijos que de mi vientre nazcan.
Toma en cuenta esto que te digo, piensalo, meditalo en tu cabeza que puede con millones de funciones matemáticas, pero que no puede con una mujer fuerte, honesta, que no tiene miedo de tomar el toro por los cuernos y decir a los cuatro vientos, yo quiero, yo merezco y lo voy a obtener, porque es mi maldito bendito derecho.
He dicho!

30.6.11

Diario



Para Flora Chacón


Jueves, junio 30, 2011
El sol me despertó esta mañana, después de una noche inquieta en la que los mosquitos masacraron mis brazos, abrí los ojos y ahí estaba, el nudo en la boca del estomago que me anuncia la certeza de un golpe mortal directo a mi mallugado corazón. Las ganas infinitas de llorar no se alejan, es un deporte extremo esto de parpadear para alejar el agua salada de mis ojos.
Enciendo el celular, con la esperanza guardada dentro de un mensaje de texto que no llego en la madrugada, que no llega con el sol de verano; el nudo me hace sentir su presencia, vuelvo a parpadear alejando la lluvia maldita que amenaza con tormenta en mi rostro, quiere bañar el millón de pecas que ahí habitan.
No se vale, me grita mi adormilado cerebro; no se vale dar el todo por el todo y no recibir mas que migajas, mi corazón moribundo le contesta con un halo de voz marchita, eso es porque esperas, nunca hay que esperar nada de nadie, porque entonces te dejaran tal como estamos en este momento, madreados, puteados, a la espera de que un trago de tequila nos llegue, para que arda la herida, pero a la vez comience a cauterizarla.
Ya no parpadeo tanto, el agua que amenazaba con salir en fuertes torrentes por mis lagrimales se ha dispersado, al menos por el momento, porque es seguro que esta noche la tormenta arreciara con toda su plenitud, dejando desolación y vacío a su paso.
No queda más que intentar deshacer el nudo de a poco, soltar el llanto hasta mezclarlo en un caballito de tequila reposado, cantar a José Alfredo, dominar el arte de embriagarse por despecho, y volver a despertar, con una cruda espantosa, el mismo nudo que no se larga, y la esperanza de un puto mensaje.

28.6.11

8244.89




Eres quien me persigue, en mis sueños, en mis días, en mis letras, en mis recuerdos.
Eres la pluma que escribe cartas prohibidas en mi piel.
Los dedos que dibujan arte abstracto en mis muslos.
Eres la semilla tibia que recorre mi vientre agotado,
La firme prueba del amor incivilizado y territorial.
Eres la gota de lluvia fresca,
Que alimenta mi espalda,
La áspera lengua que labra mi tierra fértil de sueños y libido.
Eres la voz que acalla protestas con besos de acento sureño,
Los dientes que rompen barreras entre mis senos.
Eres amor, los 8244.89 kilómetros de caricias guardadas.
Eres mi yo, eres mi tu.

27.6.11

Nada




Nada
Vacío, negro y absurdo silencio.
Bloqueo mental que se adhiere al cuerpo y despide al deseo.
Tierra árida en mis ojos viejos clama por lluvia salada.
Mis senos abandonados, ansiosos de caricias de dientes afilados y dedos flacos.
Larga  mata de cabello negro, desparramada en mi pecho, ahora sombra de un recuerdo.
La descripción de un beso francés antes de embarcar.
Tic tac del reloj biológico que acalla la música de vientre femenino.
Anular sin sombra de sol.
Esqueletos vestidos de noche, danzando el vals del adiós.
Nada.