11.8.10

Crónicas de Nosotros (Parte IV Preguntas sin respuestas)



Marzo, Aeropuerto Internacional, medio día...

Delante mio la fila aun era larga, interminable, unas 15 parejas de ancianos "gringos" discutían entre ellos y con la señorita encargada del mostrador de la linea área, no preste mucha atención, pero de a poco se formaba un nudo en la boca de mi estomago pensando que algo iba realmente mal con el vuelo.
Se me acerca una de las ancianas, con su corto cabello pintado de un negro azulado que lastimaba mis pupilas, y  con su marcado acento texano me pregunta: Are you going to Dallas? (FUUUCCCKKK) pensé, esto ya valió!!
Por fin fue mi turno, una señorita uniformada de azul, con una mirada cansada y una sonrisa congelada me informa amablemente que el vuelo a Dallas, se ha cancelado por el clima, ya que el aeropuerto se encuentra cerrado por las intensas nevadas ocurridas en días pasados.
Con la histeria brotando a borbotones por mi garganta, le informo pacientemente que ese no es problema mio, que el maldito puto vuelo a Dallas es solamente mi conexión! que necesitaba llegar sin falta al día siguiente a Buenos Aires!!! 
Aliviada, suspira y me dice con una sonrisa de lo mas sincera:
Excelente, deme unos minutos...
Después de interminables 10 minutos me dice con euforia (como pensando, bendita mujer que no es ni anciana ni gringa) 
-Le he cambiado los vuelos, sale usted a las 17:00 vía México, D.F., hasta Santiago de Chile, y de Santiago a Buenos Aires, solo se retrasara unas tres horas, le parece bien?
Con la mejor de mis sonrisas comprensivas le conteste que si...
Lo que no me dijo fue que cambio mis asientos en clase turista, por asientos en primera clase... después de esta maravillosa experiencia no quiero volver a viajar nunca jamas en clase turista....

15 horas y 45 minutos después....
Llego a Buenos Aires, la camiseta se me pega a la espalda, maldito calor húmedo...hago el trayecto ya conocido, de Ezeiza a Retiro, para viajar otras 6 horas hasta Santa Fe....
Esta vez, los nervios eran diferentes...
Fue llegar, llamarle, esperar, verlo, abrazar, besar....con renovada emoción...
Parecía como si tuviéramos años de convivir juntos, la perfecta sincronía de nuestras miradas, nuestros cuerpos...las manos, la mía caliente y húmeda con su mano fría y flaca....
Así transcurrían nuestros días, durmiendo, besando, compartiendo algunos silencios en completa armonía y complicidad.
Ninguno se atrevía a hablar de la verdadera razón por la que estaba en ese instante ahí, el porque, sin pensarlo dos veces me monte en un avión atravesando cielo, mar y tierra para ir a su encuentro...no había necesidad de hablar, la única necesidad presente era sin duda, la de abrazar, amar, morder...
Pero en mi mente, secretamente, se formulaba una única pregunta, una duda, un miedo...

La llamada.

Sentados frente al monitor de su computadora, sin muchas ganas de nada, compartiendo un mate, nos encontrábamos, el, su mejor amigo y yo, en este punto sigo sin recordar que película veíamos, lo único que recuerdo es el sonar insistente de su celular, verlo observar la pantalla, y salir de la habitación por mas de 20 minutos.....
La pregunta es: ¿ Que tenias que hablar con ella tan importante, que debiste hablarle fuera ? 


Aun, después de tanto tiempo que ha pasado, la sola mención de su nombre me pone a temblar....

Después de ahí, la suerte, el destino no estuvo de nuestro lado....otra llamada, esta vez de casa, el nano se puso enfermo, me tuve que regresar antes, un millón de problemas se vinieron...pero el sentimiento estaba, esta, presente....

Luego, te haría venir a mi....







27.7.10

Crónicas de nosotros (Parte III Y un te quiero frustrado)



La distancia es solo el leve hilo que separa nuestros cuerpos, para el alma no hay fronteras ni caminos. Una vez que dos almas se encuentran resulta imposible separarlas...






Junio
Han pasado 5 meses desde la ultima vez que te toque, desde la ultima vez que bese tus labios delgados y fríos.
Esta agonía de tenerte y no tenerte, de saberte mio en sueños, a medias, tratando de ser fuerte, realista...
Correos confusos, llenos de dudas, palabras mas, palabras menos, un te quiero frustrado, un te quiero a medias, un te quiero y no te quiero...
Se esfuma con las horas el sentimiento, la distancia es un arma letal para el alma, un adiós que dura una semana...seguida de un te extraño, vuelve a mi...

Como en una rueda de la fortuna, a veces arriba, otras abajo, perdidos en un estira y afloja nos hemos visto desde ese enero...atrapados en un no saber que sigue, en una maraña de sentimientos amor-odio-olvido...

Y el tiempo sigue corriendo en su interminable marcha...

Llamadas largas, madrugadas interminables, días infinitos...

Enero
Un año ya, y en mis dedos las cosquillas que provoca la ausencia de tu piel me enloquecen, aun mi abrazo te busca por las noches....
Ven, dijiste, porque necesito tenerte a mi lado, porque necesito sentirte y tocarte para poder descifrar lo que siento...

Marzo...voy hacia ti.




22.7.10

Crónicas de Nosotros (Parte II, La primera noche)





Como por arte de magia el nerviosismo se esfumo en ese primer encuentro, el simple roce de su piel basto para calmar el sudor y el temblor que ya sentía como parte de si desde dos días antes.
Se encontraban dentro de un bar, o al menos eso parecía, mucho ruido, risas, vino, un poco de frío...
No podía dejar de verlo, tratando de memorizar cada linea de su rostro ovalado,  moreno, sus cejas negras pobladas, el la abundante mata de cabello negro y brillante como la noche y la luna.
Observaba sus labios, delgados, finos, pintados de morado por la cantidad de besos y mordidas que unas cuantas horas antes le había entregado, solo atinaba a sonreír.
Dos horas después (aproximadamente) relajados se encontraban dentro de la habitación del hotel, relajados y expectantes, hablando sin hablar...conociendo de a poco cada rincón de sus cuerpos con la mirada... 
Comenzó el recorrido, el uso de las manos y los labios, probando el dulce sabor de la piel por vez primera, memorizando lunares, trazando nuevas lineas, besando cicatrices. Logrando la unión mas perfecta que dos seres puedan probar o tener alguna vez en su vida. Perdiendo la pena, tallando la perfecta imperfección de sus cuerpos...
Las largas horas de viaje, el nerviosismo y la espera mella en ella y se durmió, exhausta a su lado...el, no pego ojo en toda la noche..pensando en lo que vendría....


12.7.10

Crónicas de nosotros (Primera Parte)










7 horas, 37 minutos, 18 segundos.

Ese fue el tiempo que le tomo llegar. Sentía el trasero dormido, después de tantas horas de viaje, pensando que el encuentro bien merecía la pena haberse quedado sin culo.
Tomo la valija, le dio distraída dos pesos al chico que le había ayudado a bajar del bus, con la mirada le buscaba, desesperada, entre toda la gente que se arremolinaba dentro de la estación. 
¿Lo reconocería?
Se hacia la misma pregunta una y otra vez, mientras secaba el sudor nervioso de la palma de sus manos en los jeans gastados que usaba, acompañando la estúpida camiseta rosa que mostraba un recatado escote por el cual se asomaba una minúscula parte de su generoso pecho.
Con el cabello atrapado en una coleta, y sin rastro de maquillaje entro a la sala de espera de la estación. Se sentía un calor sofocante, intensificando así el molesto sudor de sus manos. 
No lo veía.
Lentamente comenzó a vaciarse la estación, y no había rastro alguno de el. Entro en pánico.
Corrió arrastrando la valija hasta el local de casetas telefónicas que se encontraba ubicado en la esquina derecha de la sala de espera, preguntando con su acento extranjero, atrayendo las curiosas miradas de los que ahí se encontraban pidió explicación para conectar una llamada.
Marco los números, contando los pitidos, uno, dos, "contesta maldita sea" , tres....

- ¿Hola?
- ¿Donde carajos estas?
- En casa, ¿Donde estas vos?
- ¡Esperándote en la puta estación!
- Salgo para allá, espérame en el estacionamiento.

Colgo el teléfono, sonriendo como niña con juguete nuevo, dirigiéndose al estacionamiento. Aventó la valija en la acera, saco su libro favorito de poemas, y se sentó en el suelo caliente a esperarle.

10 minutos, eso tomo para que a lo lejos observara el coche, negro reluciente, se fuera acercando hasta donde ella se encontraba, sonreía con nerviosismo, el momento, había llegado....

30.6.10

Ayer


Hoy le corte las alas a mis sueños.

Hoy me emborrache con agua de ojo salada.

Hoy recordé el cansancio de mis deseos.

Hoy, de nuevo, te olvide.

Hoy castigue a mis pies.

Hoy desate mi castidad.

Hoy seré sorda, muda, invisible.

Hoy no esperare.

Hoy mi amor enterré.